jueves 7 de julio de 2011

BIG FISH

Dirección: Tim Burton Guión: John August, basado en la novela de Daniel Wallace Fotografía: Philippe Rousselot Montaje: C. Lebenzon, J. Negron Música: Danny Elfman Intérpretes: Ewan McGregor, Albert Finney, Billy Crudup, Jessica Lange, Danny DeVito, Helena Bonham Carter Distribuidora: Columbia

"El primero que despertará será el pez". En Animales de los espejos, uno de los atractivos cuentos de Borges que recoge los sueños, deseos y miedos de los hombres, el pez aparece como un ser fugitivo y resplandeciente que enfrenta al reino especular y el humano. Esta zoología fantástica, iniciada con la mitología, confiere al pez un status de conocimiento mágico que lo convierte en una fuerza vital para los hombres y su mundo. Big fish recupera el subtexto borgiano de la leyenda y lo convierte en la historia de un espíritu, un espíritu libre y creador que vive en un pez y respira en un hombre.


Tim Burton vuelve a destacar como creador de mundos y submundos habitados por personajes increíbles y esperpénticos, propios de una imaginación colorista y mágica. Aunque el arranque es algo confuso (resulta difícil determinar hacia dónde camina la historia), Big fish avanza paulatinamente hacia un mundo visualmente circense, de aventuras, cuentos dentro de cuentos y protagonistas de buen corazón. Basado en una novela de Daniel Wallace, Tim Burton, aquel joven que comenzó como uno de los dibujantes estrellas de Disney, toma prestado elementos de sus películas anteriores, las "perfectas comunidades" de Eduardo Manostijeras, la espectacularidad de Batman o el infundado tenebrismo de Sleepy Hollow, pero no evoluciona. La película parece una práctica de sus mejores trucos y recursos visuales (muy logrados) con una dirección de fotografía del perfeccionista Philippe Rousselot (Entrevista con el vampiro o El planeta de los simios), pero la ficción y la realidad no encajan, convirtiendo grandes escenas en anécdotas aisladas y desvinculadas de la historia principal.


El pez como metáfora de una ilusión permite una doble visión de la realidad y una doble interpretación del protagonista, Edward Bloom joven (Ewan McGregor) y Edward Bloom mayor (Albert Finney). Además, supone el enfrentamiento del empirismo del mundo de las cosas representado en el personaje de Bill Crudup (Casi famosos) y el mundo de las ideas y de la imaginación. La interpretación de los actores es correcta y en algunos casos existen destellos interpretativos que pasan desapercibidos ante el barroquismo de la puesta en escena. Por eso, se agradecen los momentos de descanso burtoniano cuando vemos cómo la realidad aflora personajes reales como los de Albert Finney y Jessica Lange. Breve pero intenso.


La banda sonora de Danny Elfman, convertido ya en su inseparable colaborador, complementa la historia con la dosis necesaria de fascinación para que Big fish se convierta en una película agradable, divertida, que ha conseguido derrotar en la taquilla estadounidense a El Señor de los Anillos: El retorno del rey. Pero... los 14,5 millones de dólares en un fin de semana no impiden que Big fish se quede en una comedia sin excesivo poso. Laura García Pousa.





HÉROES

Es... mágica.

Dirección: Pau Freixas Albert Espinosa, P. Freixas Julián Elizalde Jaume Martí Eva Santolaria, Álex Brendemühl, Emma Suárez, Lluís Homar, Nerea Camacho, Mireia Vilapuig Aitana de Val, Luis de Val Alta 105 minutos Mayores de 16 años (temática)


Notable alto para Pau Freixas, que dirige una película sensible, emotiva y divertida sobre preadolescentes veraniegos.


Cuando el cine recuerda veranos de niñez y preadolescencia, el espectador inteligente suele agarrarse a lo primero que tiene cerca: es un terreno sembrado de tópicos, en los que parece obligado irse parando en estereotipos gastados y lugares comunes. Pero los buenos aficionados saben que cuando una película de niños de 10-14 años sale bien es inolvidable: ahí están Matar a un ruiseñor, de Mulligan en el 62, y Un árbol crece en Brooklyn, del inevitable Kazan en el 45, para demostrarlo; y tantas otras, co­mo Millones, de Boyle en 2004.


El catalán Pau Freixas (Barcelona, 1973), con experiencia en TV, ha logrado una hermosa y amena película, que él mismo coescribe con Albert Espinosa (4ª planta). Esta cinta, rodada en catalán con un excelente reparto liderado por Álex Brendemühl -soberbio, como casi siempre- y Eva Santolaria -expresiva y divertida en su papel de chica con carácter-, cuenta la amistad entre cinco chicos que andan por los 14 años en los años 80 en un pueblo de la Costa Brava.


Los chicos (qué bien dirigidos están, especialmente la pequeña Mireia Vilapuig, que brilla como si llevase una bombilla dentro, cuando está triste y cuando está alegre) sueñan con ganar una carrera con bólidos caseros para así tener derecho a una cabaña con la que siempre han soñado. De manera sorprendente, siendo una película con abrumador protagonismo infantil, tiene aplomo y toma altura alejándose del telefilm o la serie de pandilla veraniega: es original, dulce y amarga, simpática y jocosa, poética y tremendamente emotiva.


La historia paralela de un joven ejecutivo de publicidad y su encuentro con una joven en una carretera, sirve de contrapunto para equilibrar una trama que incluye sorpresas y cuenta con breves apariciones de una actriz que me sigue pareciendo la mejor de las españolas: Emma Suárez. Tiene un sentido de la emoción, una mirada sobre lo frágil llena de encanto. Héroes es una de las mejores películas españolas sobre los prolegómenos de la adolescencia. Una sorpresa muy agradable, similar a la que me proporcionó Tic tac, aunque la de Verges era infantil y con más fantasía. Alberto Fijo

lunes 9 de mayo de 2011

LA TRAVESIA DEL VIAJERO DEL ALBA. NARNIA

Dirección: Michael Apted Christopher Markus, Stephen McFeely, Michael Petroni Dante Spinotti Rick Shaine David Arnold Georgie Henley, Ben Barnes, Skandar Keynes, Will Poulter, Tilda Swinton Fox 115 minutos Todos


1942. La guerra sigue en Europa, Lucy y Edmund Pevensie viven en casa de sus tíos Clarence, con su insoportable y mimado primo Eustace. Añoran Narnia, pero no saben si volverán. Está claro que Peter y Susan ya se han hecho mayores y no regresarán. Un día se dan cuenta de que una marina que hay en el cuarto de invitados, aparece un barco con un aire muy narniano…


La tercera entrega cinematográfica basada en las novelas de C.S. Lewis retoma el encanto que había perdido en la segunda, El Príncipe Caspian. Dicho de otra manera a Lewis no le va la épica tolkineana de batallas y situaciones de tensión apocalíptica. Lo suyo es la fantasía heroica protagonizada por niños con buenas dosis de humor, ironía, ternura y emoción.


De todo esto había en El león, la bruja y el armario. Y vuelve a haberlo en La travesía del Viajero del Alba. La puesta en escena es muy hermosa (los trabajo de fotografía –nada menos que Dante Spinotti-, montaje y diseño de producción son excelentes y la dirección del británico Apted (Amazing Grace) muy eficaz, los niños están estupendos (especialmente, Eustasce, el primo insoportable) y se le saca partido a la tercera novela de la heptalogía, publicada en 1952, que tiene momentos muy buenos pero en el desarrollo puede resultar un poco cumulativa y sin la chispa.


Una buena película, que disfrutarán mucho los niños y que se mantiene muy fiel al intenso tono alegórico de la saga de Lewis.


Alberto Fijo




ENREDADOS

Dirección: Byron Howard, Nathan Greno Dan Fogelman Tim Mertens Alan Menken Mandy Moore, Zachary Levi, Donna Murphy, Brad Garrett, Ron Perlman Walt Disney 95 minutos Todos

Desde que Pixar empezara a triunfar en el panorama internacional con sus películas en 3D, el estudio Disney estuvo intentando encontrar su propio camino, con el objetivo de conseguir un éxito de crítica y público semejante al de la empresa con la que se ha asociado desde hace unos cuantos años. Primero con el anuncio del cierre de su departamento de animación tradicional, luego -en los últimos años- con el estreno del film en 3D Bolt -desvinculado de la compañía creadora de Up- o con la vuelta a 2D que supuso Tiara y el sapo, la compañía estadounidense ha intentado reactivar un mercado que había sido casi exclusivamente suyo durante más medio siglo.


En este contexto se estrena Enredados, quincuagésimo largometraje de Disney. Retomando todos los elementos clásicos que la compañía lleva explotando desde hace décadas, la película parte de un cuento de hadas protagonizado por una princesa en apuros. Al ritmo de una potente banda sonora -a cargo del compositor Alan Menken, responsable de la partitura de La sirenita, La bella y la bestia, Aladin o El jorobado de Notre Dame-, Enredados supone una reinterpretación de Rapunzel, el clásico cuento de los hermanos Grimm.


Gracias a la revisión que el guionista Dan Fogelman hace del original, la cinta consigue frescura y originalidad aunque sigue conservando muchos de los tópicos de textos anteriores de Fogelman como Bolt o Cars: los personajes siguen siendo planos y la narración no consigue desvincularse de ese tono añejo y ñoño del que se deshizo en sus orígenes, salvo en el caso de la mencionada Cars.


Aunque en el plano técnico la película es impecable, con un estupendo diseño de personajes -especialmente el del camaleón Pascal- y la proeza de animar los veintiún metros de cabello de la protagonista, Enredados arriesga muy poco. Los números musicales se aferran a la tradición y desdeñan el mayor riesgo y triunfo de Tiana y el sapo con los magníficos números musicales “Ya llegaré” y “Tengo amigos del más allá”.


Sin ser capaz de hacer competencia a los proyectos de Pixar, el director de Bolt, Byron Howard, y el novel Nathan Greno construyen una película muy entretenida, con buen ritmo, grandes momentos de acción y la hermosa secuencia correspondiente a la canción nominada a los Globos de Oro “I see the light”.


Película dedicada a un público infantil, cuenta con algún que otro guiño para los adultos, como la genial referencia al unicornio de papiroflexia de Blade Runner.


Laura Montero Plata

lunes 6 de diciembre de 2010

COMO ENTRENAR A TU DRAGÓN

Dirección: Chris Sanders, Dean DeBlois Will Davies, D. DeBlois, C. Sanders Darren Holmes, Maryann Brandon John Powell Jay Baruchel, Gerard Butler, America Ferrera, Jonah Hill, Christopher Mintz-Plasse, Kristen Wiig, T.J. Miller, Craig Ferguson Paramount 100 minutos Todos los públicos

Vikingos y dragones en una divertida y vistosa película de animación 3D en la que Dreamworks no innova pero entretiene con buen nivel técnico.

La nueva película animada de Dreamworks viene de la mano de los autores de Lilo y Stitch para Disney, con la que tiene más de un punto común. Cómo entrenar a tu dragón tiene mucho de deja vu, porque Dreamworks Animation suele escribir sus guiones a base de parodiar obras conocidas.

En el caso presente lo tiene por partida doble, porque la novela infantil de Cressida Cowell en la que se inspira –muy graciosa, por cierto-, ya tenía ese carácter. Pero a su vez, como toda buena novela, desarrolla a sus personajes de un modo armónico y con seriedad, y eso se refleja de modo singular en esta historia, que además de narrar aventuras fantásticas, trata los problemas de un adolescente acomplejado, con ganas de agradar a su padre y de llamar la atención de sus compañeros (y compañera); trata del valor de la comunicación y de la amistad, y también de la superioridad de la inteligencia sobre la fuerza.

Por lo demás, técnicamente es una preciosidad; ha sido concebida en 3D, y en este formato no sólo la aventura aérea y los extraordinarios dragones quedan nota blemente embellecidos, sino que toda la planificación, y los simples paisajes cobran una singular belleza. Fernando Gil-Delgado. Filasiete.

ORIGEN

Dirección: Christopher Nolan Christopher Nolan Wally Pfister Lee Smith Hans Zimmer Leonardo Di Caprio, Joseph Gordon-Levitt, Ellen Page, Marion Cotillard, Michael Caine 147 minutos

Nolan sigue jugando en otra liga. Como sucedió hace dos años, la taquilla y la crítica veraniega se han puesto a sus pies y a los de Pixar con toda justicia.

Dom Cobb (Leonardo Di Caprio) es un especialista en robar los sueños de la gente a través de la incursión en su subconsciente. Sin embargo, este don le ha convertido en un ser fugitivo que sólo podrá redimirse pasando de ser ladrón a protector de los sueños de uno de los hombres más poderosos del planeta.

Hay alguna que otra vuelta de tuerca que no acaba de estar bien resuelta (en especial el capítulo final de la nieve) y a la relación Cotillard-Di Caprio le falta algo de claridad y profundidad de campo para ser el potente motor emocional que requiere la historia. Pero… ¡qué gran película la de este director británico que apenas hace unos días cumplía 40 años! En este tiempo Nolan ha instalado su filmografía en el mundo del subconsciente y en sus conexiones con el mundo real a través de los mitos del comic (Batman begins, El caballero óscuro), la magia (El truco final), los estados mentales irregulares (Memento) y los sueños (Insomnio, Origen). Repite con su equipo técnico habitual: el compositor Hans Zimmer, omnipresente a lo largo de toda la película con su inquietante banda sonora, el director de fotografía Wally Pfister y el editor Lee Smith (que, aparte de la obra de Nolan, realizó un trabajo brillante en Master and Commander). Y la potencia visual es tremenda, a la altura de muy pocos. Sobre todo porque es capaz de no caer en el virtuosismo vacío que sí caen últimamente otros grandes como Ridley Scott, Scorsese o Brian de Palma.

Gran parte del mérito de la película es del guión del propio Nolan que aprovecha actores de peso para construir personajes con relieve que interesan y emocionan en sus conflictos clásicos en el cine del siglo XXI. Todo ello en un mundo que se desmorona en explosiones espectaculares que reflejan la decadencia de una era que acaba por llegar a los orígenes: el sentido de filiación e identidad perdidos, la conexión con la realidad que capacita o impide la donación a los demás y por tanto la felicidad, la defensa de la intimidad y el respeto a la creatividad individual.

El único problema que tiene la película es que requiere un grado de atención que dudo que puedan prestarle la generación del link acelerado y la atención dispersa (que al fin y al cabo son los que van al cine). Aún así, triunfe o no en taquilla, nadie podrá negar a Nolan los enormes riesgos de su película y su facilidad para enredarse sin morir en el intento en el terreno resbaladizo de obras maestras del inconsciente como Recuerda o Vértigo, del maestro Alfred Hitchcock.

Claudio Sánchez. Filasiete.


domingo 10 de octubre de 2010

COMO LA VIDA MISMA

Dan es un hombre viudo, padre de tres hijas y escritor de una columna periodística titulada "Como la vida misma" en la que habla de la relaciones intergeneracionales. Sin embargo la relación con sus hijas no es precisamente satisfactoria, sobre todo cuando las obliga a realizar una visita a su numerosa familia. Antes de llegar, Dan conoce a una mujer en una librería y se enamora de ella sin saber que es la novia de su hermano.

El punto de partida incluye muchos tópicos: padre viudo, un encuentro muy casual, enamorarse de la mujer equivocada, una casa repleta de niños. Pero el guión y los actores levantan la película mostrando una familia alocada, numerosa y chismosa de manera mucho más divertida que la rutinaria Doce en casa.

Peter Hedges (Iowa, 1962) dirige y coescribe esta película después de realizar una opera prima que fue bien recibida por la crítica (Retrato de April) y de escribir junto a los hermanos Weitz el guión de Un niño grande que fue candidato al Oscar en 2002.

El guión de esta comedia romántica recuerda por sus diálogos vivos e inteligentes a títulos recientes como Juno o Pequeña Miss Sunshine. Se nota el esfuerzo de Hedges y Pierce Gardner (segundo guionista de la película) por controlar la glucosa y buscar constantemente el giro creativo y la réplica ingeniosa. De esta manera la película entretiene con un ritmo que no decae y que huye de muchos lugares comunes.

Todo esto cobra fuerza con un elenco de actores bien seleccionado que hace un trabajo excelente: Steve Carrell (controlado en sus gestos y medido en su dramatismo), Juliette Binoche (encantadora redención en este género después del olvidable Jet Lag con Jean Reno), Dianne Wiest (magnífica siempre, aunque aquí algo desaprovechada), Amy Ryan (que aspiró al Oscar por Adios, pequeña, adios)… Todos hacen de esta película un entretenimiento amable en el que la música de Sondre Lerche acompaña dando brillo y da color a los estados anímicos de los personajes.

Por poner un "pero", quizá a la película le falte una conclusión más redonda, un par de pasos de profundidad en la solución de los conflictos planteados… Aún así, está muy por encima de la superficialidad y la idiotez de muchas comedias actuales.

INDISCRETA

Una mujer cree conocer al hombre de su vida. Pero está casado. ¿O no? Porque en realidad ésa es la excusa que Philip le pone a Anna para no comprometerse. Cuando ella se entera, se pone hecha una furia, y se propone provocar sus celos. Lo que tiene efectos contraproducentes, pues él había pensado finalmente proponerle matrimonio.

Encantador enredo dirigido por Stanley Donen, que volvió a reunir a la pareja Cary Grant-Ingrid Bergman doce años después de Encadenados.


http://www.decine21.com/Peliculas/Indiscreta-7949

EVA AL DESNUDO

Aplausos. Eva Harrington recoge el galardón que reconoce su talento como actriz de teatro. Un pretexto para que varios personajes recuerden cómo ha llegado hasta allí. Admiradora de la leyenda viviente Margo Channing, Eva no tenía experiencia interpretativa. Pero con paciencia y tesón, provocando una mezcla de envidia y admiración a su alrededor, se convirtió en secretaria de Margo. Luego era su actriz sustituta, hasta que llegaba la oportunidad de reemplazarla en una función. Acertaba André Bazin al decir que Davis "no interpreta su papel habitual. Es Ann Baxter quien hace el papel de Bette Davis en el cine, mientras que Bette Davis hace el papel de Bette Davis en la vida". Cuando su carrera languidecía, le tocaba aquel bombón de personaje: pero no era la clásica depredadora que, con tantos matices, había contribuido a crear.

Eva al desnudo nació de un argumento que rondaba a Joseph L. Mankiewicz: una mujer pelea a muerte por conseguir un premio parecido al Oscar. Mientras le daba vueltas descubrió un relato de Mary Orr, "The Wisdom of Eva", publicado en Cosmopolitan en 1946: "Me sirvió de pretexto, McGuffin que diría Hitchcock, hasta que se convirtió en un comentario satírico sobre el mundo del teatro y sus habitantes". La historia transcurría en el mundo de la escena en que anheló trabajar, aunque la vida le llevó al cine, donde se labró una sólida reputación. Su complejo de culpa lo trasladó al personaje de Eva, dispuesto a marchar a Hollywood tras ganar su premio.

Años después el director tuvo la sorpresa de que el fingido premio Siddons (tomaba el nombre de una actriz del siglo XVIII), se convirtió en real: la sociedad Sarah Siddons de Chicago lo adoptó como galardón. Por si fuera poco, Celeste Holm y Bette Davis ganaron dicho premio. El círculo se cerraba. Pero Mankiewicz recelaba de cualquier premio, pese a ganar con el film 2 Oscar como guionista y director: "El oro, una vez en la mano, se convierte en mierda". Eva al desnudo incluía una frase dirigida a Eva, advertencia sobre la corrupción que pueden producir: "Yo no me preocuparía mucho por el corazón, ya que siempre puedes poner ese trofeo en su lugar".

Para Mankiewicz las mujeres en pantalla son más interesantes que los hombres. El personaje del crítico Addison es fascinante, y fue el único Oscar de interpretación de Eva al desnudo (Bette Davis, Anne Baxter, Celeste Holm y Thelma Ritter fueron candidatas). Pero el meollo de la historia son los personajes femeninos: desde Eva, que vende el alma para alcanzar su cota de gloria, hasta la vieja estrella Margo, candidata a una relativa felicidad, pasando por Karen, esposa infeliz, miss Caswell a la que Marilyn Monroe da una gracia especial o Birdie, encargada del tocador de Margo. La riqueza del alma femenina es patente. Mankiewicz decía de ella: "La mujer puede decir que sí y que no al mismo tiempo. La mujer quiere y no quiere al mismo tiempo. La mujer miente y disimula infinitamente mejor que el hombre. Estoy totalmente de acuerdo con las mujeres cuando hablan de lo imposible que les hace la vida la sociedad, pero les envidio su superior 'equipamiento' para afrontar la vida. Todas las injusticias sociales perpetradas contra ellas han agudizado sus defensas."
http://www.decine21.com/Peliculas/Eva-al-desnudo-6388

REGRESO A HOWARDS END


Las hermanas Margaret y Helen, interpretadas por Helena Bonham Carter y Emma Thompson, empiezan una amistad con los Wilcox, una próspera familia de la burguesía liberal, pero por una serie de sucesos, suspenden la relación. Con en el tiempo, la comprensiva Margaret y la dulce señora Wilcox, vuelven a encontrarse y entablan una amistad tan sólida, que al morir ésta, le deja su bucólica casa de Howards End a Margaret, en contra de la opinión de su familia. Helen se desentiende, y se dedica a ayudar a un joven y atractivo oficinista con problemas matrimoniales, con el que iniciará un romance. Las cosas se complican cuando Margaret y el viudo Wilcox se enamoran.

Una excelente película de época realizada por el especialista en el género James Ivory, autor también de Oriente y Occidente (1982), Las bostonianas (1984) o Una habitación con vistas (1986). Basada en la novela de E.M. Forster. Una historia sugerente, rodada con sutileza y con un envolvente sentido estético. El equipo de actores está imponente, desde el sobrio Anthony Hopkins, hasta la rebelde Bonham Carter y la encantadora Vanessa Redgrave. Emma Thompson ganó el Oscar como mejor actriz. El tono de la película es de una belleza y de una elegancia admirables.
http://www.decine21.com/Peliculas/Regreso-a-Howards-End-4562

sábado 4 de septiembre de 2010

SABRINA

Sabrina (Audrey Hepburn) es la hija del chófer de la familia Larrabee, una de las más ricas de Long Island. La romántica Sabrina está perdidamente enamorada de uno de los hijos de los Larrabee, David (William Holden), el más insensato. El otro es Linus (Humphrey Bogart), un honesto hombre de negocios con la cabeza en su sitio, que no quiere que su hermano haga desgraciada a Sabrina. Esta viaja a Francia para aprender el oficio de la hostelería, donde conoce a un anciano Barón que le transforma en una mujer de su tiempo. Cuando regresa, su amor por David aún sigue vivo, y a éste no se le pasa por alto que Sabrina se ha convertido en una jovencita muy atractiva. Linus recibe el encargo de sus padres de impedir que su hermano siga adelante en su relación con una chica de origen tan humilde.

Una ingeniosa comedia dirigida por el mayor experto en el género, el genial Billy Wilder, con títulos como Con faldas y a lo loco (1959) o El apartamento (1960). La audacia de Wilder consigue modelar las interpretaciones de Bogart, Hepburn y Holden a su gusto, con pepeles muy distintos de su imagen habitual. Se trata de una adaptación de la obra teatral de Samuel Taylor. Algunas escenas están llenas de encanto, y los diálogos son estupendos. Un auténtico clásico.


http://www.decine21.com/Peliculas/Sabrina-4615

martes 11 de mayo de 2010

FRACTURE

Dirección: Gregory Hoblit Guión: Daniel Pyne, Glenn Gers Fotografía: Kramer Morgenthau Montaje: David Rosenbloom Música: Mychael Danna, Jeff Danna Intérpretes: Ryan Gosling, Anthony Hopkins, David Strathairn, Rosamund Pike, Embeth Davidtz Distribuidora: TriPictures Duración: 113 minutos Público Adecuado: Adultos
El realizador tejano de 63 años Gregory Hoblit no pasará a la historia como un director notable, pero sabe entretener. Este corrector drama judicial cuenta con otra buena interpretación de Ryan Gosling.
Willy Beachum (Ryan Gosling) es un joven y ambicioso fiscal que ha llamado la atención de un gran bufete de abogados. En ese momento, Beachum recibe la orden de ocuparse de un último caso que parece sencillo, un crimen pasional, un parricidio.
Probablemente no se dedicarán muchos libros a la filmografía de Gregory Hoblit (Texas, 1944), como tampoco a la de Avnet ó Robinson. Hoblit es un director que no suele aburrir y tiene buen ojo para elegir historias ingeniosas como las de Fallen ó Frequency. En Fracture, Hoblit vuelve al thriller judicial, género al que pertenece su primera película: Las dos caras de la verdad (1996).
El resultado es más que notable, y la interpretación de Ryan Gosling: sobresaliente. No es fácil enfrentarse a Anthony Hopkins sin salir mal parado. Pero más complicado aún es competir con un personaje que reúne tantos tópicos: abogado joven, guapo, ambicioso y listísimo. Gosling (que aspiró al Oscar por su impresionante trabajo en Half Nelson) realiza una interpretación que sabe matizar al personaje, haciéndolo vulnerable, nada que ver con esas interpretaciones planas (pedantes, insulsas, maniqueas) que abundan en el cine norteamericano producidas por o para las majors.
El guión saca adelante una historia de un proceso judicial en el que la vista es lo de menos. Lo importante es el viaje al interior de los personajes, especialmente el de Anthony Hopkins (como otras veces inteligente, arrogante y perverso), muy bien retratado en los diálogos con Gosling. Como película de género judicial, Fracture es tremendamente convencional pero entretiene y cuenta con algunas secuencias logradas.
Claudio Sánchez

sábado 30 de enero de 2010

UP


De lo mejor que he visto este año.

En el cine, mantener un nivel de calidad es difícil, casi imposible. Quien más quien menos ha experimentado, después del éxito de películas casi redondas, el fracaso de un sonoro patinazo. Desde Spielberg a Coppola hay ejemplos a cientos. Por eso no deja de sorprender la trayectoria de Pixar que cada año entrega al público una película igual o incluso mejor que la anterior. El título de su última joya parece el slogan de un sello que está revolucionando el cine, y no sólo el de animación. Un sello que, además, consigue cosas tan sorprendentes como la ovación en la apertura del festival emblemático del cine de autor o el aplauso unánime de una crítica muy ideologizada que no dudaría en destrozar cualquiera de las ideas que defiende el cine de Pixar si las dijera cualquier otro. Ya se ha dicho que los genios juegan aparte.
Up cuenta una conmovedora historia de amor y de aventuras protagonizada por un anciano, su mujer -presente en cada uno de los minutos que dura la cinta- y un explorador de 8 años gordo y locuaz. Después de verla, sostuve que Wall·E era superior -por original- a Up, pero hay dos grandes salvedades a esta afirmación: el arranque de Up con ese prólogo mudo -apenas diez minutos incalificables- donde se cuenta la historia del matrimonio y el diseño de escenarios donde trascurre la acción, que enlaza directamente con la mejor tradición de Disney y, en algunos momentos, es de una belleza que corta la respiración. El último tramo de Up -que entra de lleno en el cine de aventuras- es quizás más convencional, aunque también cuenta con un pequeño epílogo a la historia romántica que es una maravilla y un ejemplo de cómo con una idea acertada sobre la vida humana se puede conmover a un espectador de cualquier edad.
Pete Docter (Monstruos S.A.) ha sido el encargado de llevar a la pantalla una historia escrita por él mismo, Bob Peterson (que codirigió la película) y Tom McCarthy (Vías cruzadas y The visitor). La mano de McCarthy se nota en el dibujo de los personajes humanos, los más desarrollados hasta el momento en la historia de Pixar. El personaje de Carl Fredricksen, inspirado en Spencer Tracy y Walter Matthau, tiene una sorprendente riqueza de matices, muy alejado de los arquetipos del cine comercial de aventuras. En el fondo, es sólo otro ejemplo de las ventajas que tiene trabajar bien el guión, que es lo que hace Pixar. Por eso -entre otras cosas- en Up pueden hablar del matrimonio, de la fidelidad, de la trascendencia, de la solidaridad, de la primacía de la vida humana sobre la de los animales o de la aventura que encierra una existencia aparentemente monótona mientras entretienen al público y le regalan unas dosis importantes de belleza, locura y sano optimismo. Y por eso también, el sesudo público del festival de Cannes, embutido en gafas de 3D, ovacionó la película de los globos de colores.
Ana Sánchez de la Nieta

domingo 25 de octubre de 2009

Clint Eastwood, 78 años, dirige y protagoniza esta notable película, a ratos verdaderamente magistral, sobre un anciano que ha perdido a su esposa y ve cómo su barrio se llena de inmigrantes asiáticos. Eastwood interpreta con una sobrada solvencia a Walt Kowals­ki, un anciano de origen polaco, veterano de la guerra de Corea y durante muchos años obrero en una fábrica de la Ford. Kowalski cuida como oro en paño de un Ford Gran Tori­no, modelo al que colocaba el árbol de dirección en la cadena de montaje.
Eastwood no actuaba desde 2004 y, a película vista, es fácil comprender por qué ha decidido asumir este papel. El primer guión de Nick Schenk puede tener aspectos débiles en cuanto a la trama, pero tiene unos personajes y unos conflictos magníficos que evolucionan de una manera muy inteligente. Hay una fluidez muy lograda y secuencias en las que se lucen un manojo de personajes excelentemente dibujados, entre los que brillan una chica adolescente, vecina de Kowalski, y un joven párroco católico, pieza clave de la cinta. A diferencia de otras películas del director de Sin per­dón, hay humor y una ternura nada forzada, que resulta muy natural en el contexto de una película dura como todas las de Eastwood.
Como ya les conté, me aburrí de lo lindo en
El intercambio, una película casi desganada. Quizás por eso -y porque me habían prevenido contra Gran Torino diciéndome que era otra película alimenticia, más de lo mismo- me lo he pasado especialmente bien. He palpado (esas maravillosas secuencias protagonizadas por la arrolladora Ahney Her: es su primera película) el asombroso sentido del ritmo que tiene el director y actor californiano en sus respectivos mejores momentos. Gran Torino no me parece, en absoluto, una película poco comprometida, al contrario, suenan las mejores notas del mejor cine de Eastwood: baste como botón de muestra la manera de hacer presente en la trama a la fallecida mujer de Kowalski. Con 139 millones de recaudación USA, lideró el box office, y es la película más vista de Eastwood en su país, superando con claridad a Sin perdón y Million Dollar Baby. Rodada con una destreza evidente, tiene un plano final bellísimo, hipnotizante, ca­si un legado, que te deja pegado a la butaca.
Alberto Fijo. Fila siete.





El hundimiento (2004), Sophie Scholl (2005), La vida de los otros (2006)... El cine alemán vive un gran momento con películas reconocidas internacionalmente. Se trata, además, de un cine capaz de hacer pensar al espectador. Si en El hundimiento se planteaba la famosa pregunta de por qué los propios alemanes no derribaron el nazismo, en La ola se formula otra no menos espinosa: ¿Podría volver a suceder?
Un instituto alemán en la actualidad. Un marchoso profesor se prepara para afrontar con su grupo de alumnos una especie de semana cultural, con clases sobre temas específicos a las que los alumnos se apuntan libremente. En el último momento no dará clases sobre Anarquía sino sobre Autocracia. Al comprobar el desconocimiento de sus alumnos decide poner en práctica un experimento para que los chicos entiendan. Lo que en principio surge como un original divertimento pedagógico da lugar a comportamientos inquietantes.
La película está basada en lo ocurrido en 1967 en un instituto norteamericano, la Cubberley High School de Palo Alto (California). El guión se basa en una obra de Todd Strasser publicada en 1981 que había novelado un ensayo de 1972 titulado “La tercera ola”, escrito por Ron Jones, un profesor de Cubberley. Desde el primer minuto el espectador tiene el difícil papel de creerse el proceso hacia una fidelidad absoluta de un grupo de alumnos de 18 años a un profesor evidentemente carismático. Esta credibilidad se pone en entredicho conforme avanza el metraje y los comportamientos de los alumnos se radicalizan. Parece que el director y coguionista de la película es muy consciente de este peligro, y por eso muestra posiciones distintas entre los alumnos respecto al experimento del profesor: los que lo apoyan hasta niveles extremos (brillante el retrato del “guardaespaldas”), los que dudan de él (algunos alumnos que abandonan inicialmente la clase), y aquellos que se manifiestan en contra de “La ola”.
Dennis Gansel (Hannover, 1972) ha aprovechado la experiencia cosechada en la interesante Napola (2004), en la que ya se acercó a temas y ambientes hasta cierto punto similares. Gansel es muy hábil al mostrar una generación de jóvenes altamente manipulable en la que se hace creíble sus vehementes deseos de pertenecer a algo y de creer en alguien. De esta manera, la cinta retrata a los jóvenes actuales como seres anónimos, enganchados a internet, sin ilusión ni interés por nada que no sea el fin de semana, que desprecian toda cultura que no sea visual y a los que incluso el erotismo de una sociedad hipersexualizada acaba por aburrirles.
El reflejo de esta realidad es posible gracias a unas interpretaciones sobresalientes, en las que es muy difícil acordarse de una frase mal dicha o un gesto mal interpretado. En este sentido el trabajo de dirección de actores es brillante, ya que hubiese sido muy fácil caer en excesos interpretativos.
Por otro lado, la película tiene una gran fuerza visual, con una planificación y un uso de la cámara en mano que dan credibilidad a lo que el guión cuenta sin necesidad de subrayados: la vaciedad de las ideologías radicales, la cercanía entre ellas mismas y su relación con la violencia, la enorme influencia que puede llegar a tener la educación, la debilidad intelectual de buena parte de los jóvenes que comparten incultura y tiempo libre...
Estrenada en marzo en Alemania, la película ha llevado al cine a 2.380.000 espectadores. Con un presupuesto de 5 millones de euros ha recaudado 16.
Claudio Sánchez. FilaSiete.


Un congresista de prometedora carrera (Affleck) se prepara para intervenir en un comité que investiga a una empresa adjudicataria de numerosos contratos relacionados con actividades gubernamentales, especialmente en el área de Defensa. Un inesperado y dramático suceso pone en un embarazoso compromiso al político, que pide ayuda a un buen amigo de la universidad (Crowe), conocido periodista en un gran periódico de Washington.
Este thriller político-periodístico es la adaptación a la gran pantalla de una miniserie (6 capítulos de 57 minutos cada uno) de la BBC emitida con éxito en 2003. El director escocés Kevin Macdonald (El último rey de Escocia) ha contado con tres guionistas expertos, un reparto impresionante y una sólida puesta en escena... pero la película no funciona todo lo bien que cabría esperar. El trabajo de escritura de Carnahan (Leones por corderos), Gilroy (Duplicity) y Ray (El precio de la verdad) no logra la intensidad necesaria porque tiene evidentes problemas de estructura y fluidez narrativas, los mismos que tenían las tres películas que acabo de citar. Llama la atención el trabajo de la oscarizada Helen Mirren, que bordea el ridículo, en buena medida por el correspondiente y mayúsculo error en el casting. Por su parte, Crowe es un actor muy poderoso (también en su rotundo físico de jugador de rugby reconvertido al deporte del sillón-ball) pero su personaje no termina de ser convincente.
Una de esas películas que lo tenían todo a favor para arrasar y no pasan del empate, limitándose a ofrecer un retrato apresurado y simplista de la vida política y de la vida periodística.

Alberto Fijo. Fila Siete.

sábado 26 de septiembre de 2009

Ella es el partido


Director: George Clooney
Guión: Duncan Brantley, Rick Reilly. Intérpretes: George Clooney, Renée Zellweger, John Krasinski, Jonathan Price, Stephen Root. 114 min. Jóvenes.
Tercera película dirigida por el actor George Clooney, que, a sus 47 años, afianza el crédito que como realizador le concedió la crítica especializada por Buenas noches y buena suerte. Y es que, en esta historia sobre los orígenes del fútbol americano como deporte profesional que tiene lugar en 1925, Clooney hace gala de su destreza como director y productor mientras remacha su ya conocido talento como actor de comedia.
Conviene señalar que esta es una de esas películas que satisface en la medida en que se ve como lo que es. El título original, Leatherheads (cabezas de cuero), hace referencia a una pieza de la indumentaria de los jugadores de fútbol americano, unos toscos y sanotes hombrones que son los verdaderos protagonistas de la cinta.
Los escasos 31 millones de dólares recaudados en Estados Unidos (la misma cantidad, por cierto, que hizo Buenas Noches y buena suerte, con la diferencia de que esta costó 7 millones de dólares, mientras el presupuesto de Leatherheads es de 58) dan pistas de que esta película se sale de los gustos de las masas. Ciertamente se nota que es un primer guión, y en el ajuste fino hay deficiencias, pero como comedia es sobresaliente.
El guión es de dos prestigiosos periodistas de la principal revista deportiva norteamericana, Sports Illustrated, y responde sustancialmente a la historia real de la transformación del fútbol americano en un negocio con mucho dinero en juego, como ya lo era el béisbol.
Clooney ha rodado la historia con las maneras de una screwball comedy y, dentro de ellas, con el singularísimo tono de dos obras maestras: His Girl Friday (Howard Hawks, 1940) y Los viajes de Sullivan (Preston Sturges, 1941). Diálogos ingeniosos y chispeantes, imaginativos enredos, situaciones de divertida tensión salpicadas de una sutil crítica a las miserias del capitalismo liberal, guerra de sexos, slapstick (humor visual que saca partido a la puesta en escena) y un romanticismo con más sal que azúcar se dan cita en una película elegante y pausada, de una factura impecable, magníficamente interpretada por Clooney y Zellweger, que recuerdan el carisma de aquellas memorables parejas, Cary Grant y Rosalind Russell, Joel McCrea yVeronica Lake.
Aceprensa.

domingo 11 de enero de 2009

EL TREN DE LAS 3 Y 10


Guión: Halsted Welles, Michael Brandt, Derek Haas. Intérpretes: Russell Crowe, Christian Bale, Logan Lerman, Dallas Roberts, Ben Foster. 122 min. Jóvenes. (VSD)
Firmado por José María Aresté
Fecha: 5 Septiembre 2008
Ésta es de esas películas que proporcionan la coartada perfecta para acometer un remake a quien lo desee, con independencia de la calidad del original: tan bueno es el resultado final. Porque si ciertamente la versión dirigida por Delmer Daves en 1957 de un relato corto de Elmore Leonard es muy apreciada por los amantes del western, el film de James Mangold se encuentra a su altura medio siglo después, o aun la supera, al insuflarle mayor complejidad en la definición de los personajes y sus motivaciones.
Ben Wade y su banda cometen mil y una fechorías. De una de ellas es testigo el ranchero Dane Evans, hombre honrado y mutilado de la Guerra de Secesión, con una familia que le quiere. Pero su hijo adolescente, William, no comprende el modo en que su padre soporta los abusos de los poderosos, que pretenden hacerse con sus tierras, por las que pronto pasará el ferrocarril y se revalorizarán. Por ello la tentación de admirar el salvaje modo de vida de Ben es grande; y tal tentación crece en grado cuando Ben, hecho prisionero, debe ser custodiado por Dane y otros hombres para que ingrese en la penitenciaría de Yuma. Pues el chico verá muy de cerca a los dos hombres, con sus fortalezas y debilidades.
El western que entrega Mangold es una hábil mezcla de tradición y modernidad. Se rinde homenaje a todas las claves del género, con una historia vibrante, contada con un montaje brioso, de ritmo envidiable, donde no faltan los duelos y las ensaladas de tiros, con un hiperrealismo violento acorde a los tiempos que corren, bien acompañado por la atractiva partitura musical de guitarra de Marco Beltrami.
Al mismo tiempo, hay mimo en la composición de los dos antagonistas –magnífico duelo interpretativo entre Russell Crowe y Christian Bale, a la altura del que mantenían Gregory Peck y Charlton Heston en Horizontes de grandeza– y del hijo de uno de ellos. Así quedan delimitadas las fronteras de lo que está bien y lo que está mal, pero no se hurta la realidad de que en el mundo, entre el blanco y el negro, hay una abundante gama de grises en las actitudes morales. Los matices de uno y otro, la posibilidad de que Ben y Dane acaben basculando hacia el otro lado, sirven para proponer la necesidad de un referente paterno atractivo, tan importante en quien se está convirtiendo en adulto.
También son interesantes los secundarios, como el psicópata interpretado por Ben Foster, que se diría unidimensional, pero que habla de esa violencia irracional y sin sentido que tanto abunda, por desgracia, en la actualidad. Aceprensa

viernes 2 de enero de 2009

THE QUIET MAN


Una de las obras maestras indiscutibles de John Ford, y canto de amor a Irlanda, la tierra de sus ancestros. Cuenta el regreso a tierras irlandesas del ex boxeador Sean Thornton, que desea dejar atrás su traumático pasado en Estados Unidos, y establecerse así en Inisfree, el lugar de los orígenes familiares, para vivir en paz. Enseguida echa el ojo a una temperamental pelirroja, Mary Kate Danaher, con quien querría casarse, pero las diferencias con su hermano Will por cuestiones de tierras parecen abocar al fracaso las posibilidades de que tal matrimonio se celebre algún día.

El inimitable Ford sabe dotar su historia de una importante carga sentimental, sin hacerse en ningún momento cargante ni empalagoso. Su profundo y suave sentido del humor se hace presente en mil y un detalles, subrayados por el narrador, el católico padre Lonergan (perfecto Ward Bond), que mantiene una cordial rivalidad con el pastor anglicano. Son memorables la escena de amor en la vieja capilla una noche de lluviosa tormenta, y las peleas, especialmente la que tiene lugar en el prado. Y hay momentos realmente divertidos, como cuando el personaje de Michaleen Oge Flynn exclama: "¡Homérico!" tras echar un vistazo a la casa de Thornton... Durante todo el film, Ford homenajea la vida familiar, hogareña hasta el extremo, pintándola de modo idílico, pero aportando también buenas dosis de realidad. John Wayne y Maureen O'Hara hicieron una pareja magnífica, y John Ford ganó justamente el Oscar al mejor director; y además del premio a la fotografía, el film recabó otras cinco nominaciones a la estatuilla dorada. decine21.

TARA ROAD


Director: Gillies MacKinnon. Guión: Cynthia Cidre, Shane Connaughton. Intérpretes: Andie MacDowell, Olivia Williams, Iain Glen, Stephen Rea, Brenda Fricker. 101 min.

Dos mujeres de mediana edad, una irlandesa y otra americana, deciden intercambiar sus casas para escapar de sendas situaciones de crisis existencial. "Tara Road" está basada en una novela de Maeve Binchy, una popular escritora irlandesa de novelas románticas que ya vio uno de sus "best sellers" adaptado al cine ("Círculo de amigos").

Con una novelita de piscina no se puede hacer una obra maestra del cine. Dicho esto, "Tara Road" se deja ver bien e incluso mucho mejor que otros títulos similares. Parte del mérito se debe a que ninguno de los que cocinan la película es un recién llegado; el realizador británico Gillies MacKinnon tiene en su haber casi una decena de títulos, y en cuanto a la adaptación del libro, la han hecho a cuatro manos Cynthia Cidre y Shane Connaughton ("Mi pie izquierdo") bajo la atenta mirada de la propia Maeve Binchy, que se involucró tanto en el proyecto que pidió salir con su marido en una brevísima escena.

A juzgar por las declaraciones de la escritora "creo que la solución a las crisis, en definitiva, está en nuestras manos: tenemos que hacernos mejores personas", es probablemente el peso del propio texto original el que impide que "Tara Road" a pesar de algunos rasgos de culebrón televisivo se despeñe por terraplenes muy frecuentados y acabe resultando casi original. La cinta cuenta con un elenco de actores estupendo capitaneado por Andie MacDowell y Olivia Williams, un buen diseño de producción y una cuidada fotografía. Aceprensa.

AHORA O NUNCA

lunes 24 de noviembre de 2008

CONCURSANTE

Director y guionista: Rodrigo Cortés. Intérpretes: Leonardo Sbaraglia, Chete Lera, Miryam Gallego, Fernando Cayo. 90 min. Jóvenes. (D)
El gallego Rodrigo Cortés debuta en el largometraje con esta comedia ácida sobre el capitalismo, la usura bancaria y el lado oscuro de la sociedad de consumo.
Martín, profesor asociado de Historia de la Economía, ha ganado un concurso televisivo, y el premio consiste en 3 millones de euros en regalos: un yate, una casa solariega, una avioneta, coches… Tras la euforia inicial, Martín y su novia se dan cuenta de que el presunto premio es en realidad una ruina que puede acabar con sus vidas.
La película tiene un estilo parecido a "Smoking Room", aunque en un formato narrativo mucho más barroco y experimental, con saltos en el tiempo y un uso insólito de la foto fija. Combina un humor surrealista y muy hilarante con una tragedia progresiva y fatalista.
Leonardo Sbaraglia y Chete Lera son parte de un reparto obligado a hacer interpretaciones tan histriónicas como eficaces. Esta interesante y cáustica película, que tiene guiños caprianos, merecía un final más redondo: sin eso, resulta más una pataleta (¿demagógica?) que una lúcida crítica social. Firmado por Juan Orellana ACEPRENSA

DESPUÉS DE LA BODA

Guión: Anders Thomas Jensen. Intérpretes: Mads Mikkelsen, Rolf Lassgard, Sidse Babett Knudsen, Stine Fischer Christensen, Christian Tafdrup. 122 min. Adultos. (XD)

Esta película danesa fue candidata al Oscar en la pasada edición, en la que terminó imponiéndose "La vida de los otros", una gran película alemana. Jacob, un danés de cuarenta años, lleva diez en la India. Trabaja en un orfanato que recoge niños de la calle. La institución está en una situación económica desesperada. De pronto, se recibe una oferta inopinada de Jorgen, también danés y de cuarenta y pocos años, un hombre de negocios que está dispuesto a hacer una donación muy generosa. Pero pone como condición que Jacob viaje a Dinamarca para entrevistarse con él. Al término de la primera entrevista, quedan emplazados para la reunión definitiva. Jorgen pregunta a Jacob si tiene planes para el fin de semana. Ante la respuesta negativa, le invita a asistir a la boda de su hija Anna.
"Después de la boda" es el décimo largometraje de Susanne Bier (Copenhague, 1960), que ha producido Zentropa, la compañía de Lars von Trier. Bier, que formó parte del movimiento Dogma, ganó bastante premios con su anterior película de 2004, un duro y desolador drama llamado
"Hermanos". Su siguiente película, "Things We Lost in the Fire", cuenta con Halle Berry y Benicio del Toro como protagonistas. La cinta ya está rodada y anda en posproducción, con estreno previsto para el próximo mes de octubre en Estados Unidos.
La introducción es especialmente necesaria para encuadrar "Después de la boda", porque no es otra película más; es una película inmensa, magistralmente escrita, dirigida e interpretada. El autor del guión es Anders Thomas Jensen, bien conocido por películas como
"Hermanos", "Wilburg se quiere suicidar", "Open Hearts", "The King is Alive" y "Mifune". Y es evidente que hay algo de cada una de esas películas en "Después de la boda", pero esta tiene una perfección y un equilibrio que no estaban presentes en las anteriores.
Bier cuenta su historia con un aplomo y una sobriedad conmovedoras. Llama la atención la forma en que esquiva el efectismo y la sensiblería. El relato es poderosísimo, con una concepción dramática diferente a la de títulos recientes como
"Crash" y "Babel". Aquí no se juega con el azar, todo se confía a unos personajes tan extraordinariamente bien construidos e interpretados que el espectador tiene la sensación de haberlos conocido en una boda del pasado fin de semana. Firmado por Alberto Fijo ACEPRENSA

martes 18 de noviembre de 2008

IRONMAN

Guión: Mark Fergus, Hawk Ostby, Art Marcum, Matt Holloway. Intérpretes: Robert Downey Jr, Terrence Howard, Jeff Bridges, Shaun Toub, Gwyneth Paltrow, Faran Tahir, Leslie Bibb. 127 min. Jóvenes. (VS)

El neoyorquino de 42 años Jon Favreau
(Elf, Zathura) dirige su tercer largometraje, después de una larga trayectoria como actor secundario en cine y televisión. Iron Man es el enésimo superhéroe de los comics Marvel que salta a la pantalla grande. En este caso, se trata de una película entretenida y espectacular, con un personaje que se sale un poco de las convenciones heroicas de los tebeos escritos por Stan Lee y Jack Kirby.
El protagonista, Tony Stark, es un brillante ingeniero, dueño de una industria de armamento muy bien relacionada con el Pentágono. Stark lleva una frívola vida de lujo y desenfreno hasta que en un viaje promocional de uno de sus productos estrella, un misil inteligente, surge un imprevisto...
Se nota que en el guión han participado dos de los autores del texto de
Hijos de los hombres, porque el personaje de Stark tiene gracia y chispa y la película no abusa (pudiendo hacerlo, pues el presupuesto sube hasta los 190 millones de dólares) de la parafernalia que suele sepultar este tipo de productos procedentes del cómic.
Sin ser nada del otro mundo, el argumento está bien llevado y hay personajes divertidos. Como en las otras cintas de superhéroes Marvel (
Spider-Man, Hulk, Los 4 Fantásticos, Daredevil, X-Men), asistimos a la forja del héroe, en este caso un héroe golfo y prepotente, muy bien interpretado por Robert Downey Jr., al que acompañan grandes actores como Jeff Bridges, Terrence Howard y Gwyneth Paltrow.
Ciertamente el planteamiento es mucho más chispeante que el nudo y el desenlace, y se nota que Favreau es un director muy limitado. El villano, como suele ocurrir, es tosco y esquemático, y hay una tonta e inverosímil concesión erótica; pero la película es amena y divertida, con algunos gags muy conseguidos, como el del enchufe pectoral.Los aficionados a este prolífico subgénero están de enhorabuena porque Hollywood no baja el ritmo: en breve se estrenarán nuevas películas de superhéroes: Hulk 2, con Edward Norton como protagonista, Thor (será divertido ver cómo recrean las visitas del chico del martillo volador a su padre Odín) y Nick Fury (uno de los personajes más simpáticos de Marvel).
Firmado por Alberto Fijo . ACEPRENSA

domingo 9 de noviembre de 2008

CASABLANCA


¿Es necesario comentar algo? Tan sólo decir que es de las más grandes de la historia del Cine y que deberíamos verla por lo menos una vez al año (o dos o tres...).
Si alguien sabe donde puedo conseguir el cortometraje "Casablanca revisitada" de José Luis Garci, que me diga. Lo tenía y lo perdí. Una verdadera lástima.

domingo 2 de noviembre de 2008

REBOBINE POR FAVOR

Michel Gondry es sin duda un cineasta diferente. Curtido en el mundo de la publicidad, sus originales spots han sido multipremiados. También es notorio cómo revolucionó el mundo de los vídeos musicales, a partir de su rompedor "Human Behavior" para Björk. En el cine, sus películas tienen justa fama de "raritas", como acreditan Human Nature, ¡Olvídate de mí! (que le valió el Oscar al mejor guión original) y La ciencia del sueño. El film que nos ocupa también tiene su punto "marciano", lo que significa que agradará a su fiel "parroquia", mientras que los desconocedores del mundo de este autor se verán dominados por un desconcierto que puede llevarles a convertirse en nuevos adeptos, o a mostrar el más absoluto rechazo a planteamientos que les pueden sonar a pura y simple tomadura de pelo. Mike es un joven negro que trabaja en el desvencijado y algo cochambroso videoclub del señor Fletcher, una suerte de figura paterna para él. El local, donde se alquilan cintas en VHS (el DVD no ha sido adoptado todavía, frente al posicionamiento de la competencia con las nuevas tecnologías y herramientas de marketing), está situado en un edificio en estado ruinoso, que las autoridades municipales planean demoler si no se acometen enseguida las necesarias reformas. Algo que apena a la pareja, pues allí nació, según asegura la leyenda, la mítica figura del jazz Fats Waller. El mejor amigo de Mike es Jerry, un mecánico algo chiflado, que vive en una caravana. Se le meterá en la cabeza que sus neuronas no funcionan bien por culpa de una central eléctrica, que decide sabotear una noche. Como consecuencia casi se electrocuta, y se queda magnetizado. Lo cual tiene nefastas consecuencias en las cintas del videoclub, pues todas se borran cuando entra en el local. Para arreglar el desastre, en ausencia del señor Fletcher, Mike y Jerry no tienen mejor idea que filmar unas cintas caseras, "remakes" de las cintas borradas, para sustituir a las originales, y alquilarlas a los clientes. Empezarán con Los cazafantasmas, y contra pronóstico la iniciativa resulta todo un éxito. Pronto hay más demanda de películas "suecadas", como empiezan a ser conocidas las nuevas versiones de los filmes. Como puede verse, la trama es puro disparate, y da pie a escenas lindantes con lo surrealista. Resultan graciosos los rodajes de las nuevas películas, hecho todo con un aire chapucero a lo "Ed Wood", o a lo que podía ser una broma de una panda de amiguetes que juegan a la parodia tipo "Aterriza como puedas". De tal modo que a veces la cinta de Gondry tiene ese aire "amateur", como de broma urdida por unos amigos que disponen de una videocámara. De todos modos, y dentro de la pequeña anécdota que es el film, hay buenas ocurrencias, sutiles diatribas al mundo de los grandes estudios y su celo por los derechos de sus películas, o a lo que es el cambio por el cambio, la preferencia inopinada de lo nuevo sobre lo viejo. Hay una apología del trato humano, subrayada en el título, que alude a esa petición típica del videoclub, que espera que sus clientes tengan la amabilidad de devolver las cintas rebobinadas, un modo de pensar en los demás. Y a la hora de apostar por la emotividad, se subraya la importancia de la comunidad, el barrio entero apoyando las películas "suecadas" y el videoclub, lo que concede al film un inesperado aire capriano, especialmente emotivo en la escena de la proyección de la última película, un clímax especialmente logrado. (Decine21 / Almudí)